Recomendaciones de la conferencia sobre los valores de la ciudadanía y la convivencia en el Islam
En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso
Alabado sea Allah, Señor de los mundos, y que la paz y las bendiciones sean sobre el mejor de los seres creados y el amado de la verdad, nuestro Señor Muhammad, su familia y sus compañeros.
Después de esto
Los conferencistas discutieron durante tres días, que incluyeron seis sesiones científicas, en las que se presentaron ocho intervenciones de oradores principales y veintiuna intervenciones de investigadores participantes con trabajos de investigación revisados por pares. En estas sesiones, los conferencistas abordaron el tema de la ciudadanía y la convivencia en el Islam a través de siete ejes, y las intervenciones, discusiones y comentarios giraron en torno a ello.
Y a partir de la visión, el mensaje y los objetivos de la conferencia, así como las recomendaciones presentadas por los participantes en sus investigaciones y expuestas en sus propuestas, la conferencia recomienda lo siguiente:
Primero: reafirmar que el Islam reconoce el principio de ciudadanía, y que no hay alternativa para las sociedades a la convivencia pacífica y a construir sobre las bases humanas comunes, y rechazar la división, la discordia y el fanatismo, sea cual sea su tipo o fundamento.
Segundo: reafirmar el respeto del Islam por los derechos humanos y su primacía y distinción en su reconocimiento.
Tercero: reafirmar que los musulmanes y no musulmanes son socios en sus patrias, unidos por intereses comunes, y son iguales en derechos y deberes.
Cuarto: reafirmar que no hay objeción a la multiplicidad de identidades y pertenencias, y que la lealtad al Islam nunca contradice la pertenencia a la patria, la integración en ella y el trabajo por su grandeza y progreso.
Quinto: aprovechar las experiencias históricas islámicas para fortalecer el concepto de ciudadanía, proteger los derechos de todos y establecer los valores de la convivencia común.
Sexto: la necesidad de invertir todos los medios de comunicación para consolidar los valores de la ciudadanía y promover la convivencia común a través de instituciones religiosas, educativas, hogares, medios de comunicación y redes sociales en todas sus formas, y aprovechar las tecnologías modernas.
Séptimo: desarrollar políticas escolares y educativas para integrar los valores de la ciudadanía en todos los planes y actividades.
Octavo: prestar atención a los aspectos psicológicos en las instituciones educativas, especialmente al valor de la aceptación psicológica del otro.
Noveno: advertir sobre las manifestaciones de fanatismo social y religioso a través de estrategias conscientes que comienzan en la familia y se extienden a las instituciones educativas y de la sociedad civil y los medios de comunicación.
Décimo: fomentar la investigación científica aplicada en temas de gestión de la diversidad, integración social, ciudadanía activa, y vincularla con cuestiones de la realidad contemporánea.
Undécimo: la necesidad de elevar los valores de justicia, igualdad, libertad, solidaridad y responsabilidad, y establecerlos como una realidad vivida en las sociedades.
Duodécimo: lanzar iniciativas comunitarias en las que participen la familia, la escuela, la mezquita, la universidad y los medios de comunicación para consolidar la cultura de la ciudadanía y la convivencia pacífica.
Decimotercero: realizar más estudios que esclarezcan la atención del Corán y la Sunnah en los valores de la ciudadanía y la convivencia común.
Decimocuarto: apoyar a las minorías musulmanas en enfrentar los desafíos de la identidad islámica.
Decimoquinto: construir puentes de cooperación entre asociaciones y federaciones de minorías musulmanas y las instituciones religiosas oficiales en el mundo islámico.
Decimosexto: desarrollar el sentido de orgullo por los componentes de la identidad islámica de la religión, el idioma, la historia islámica y la cultura y civilización islámicas entre las minorías musulmanas.
Decimoséptimo: la necesidad de rehabilitar a los imanes de las mezquitas y sus predicadores en los campos del pensamiento, el diálogo y la comunicación social.
Decimoctavo: fortalecer las asociaciones entre instituciones religiosas y educativas en servicio de los valores nacionales.
Decimonoveno: aprovechar conscientemente las experiencias internacionales exitosas en la gestión de la diversidad social, teniendo en cuenta las particularidades culturales y religiosas.
Veinte: fomentar estudios comparativos entre los principios islámicos y los estándares modernos de derechos humanos para desarrollar políticas sociales justas y tolerantes.
Veintiuno: la necesidad de combatir la discriminación racial, sectaria y la división social a través de la promulgación de leyes y políticas claras que prohíban la discriminación en todas sus formas.
Veintidós: apoyar el esfuerzo de la jurisprudencia basada en los objetivos en cuestiones del estado nacional, el contrato social y los derechos de los no musulmanes, de manera que se logre la paz social y se preserven los principios legales.
Veintitrés: establecer sistemas nacionales de monitoreo mediático en los que participen entidades académicas, religiosas y de la sociedad civil; para evaluar la calidad de la representación cultural y religiosa en las producciones dramáticas.
Veinticuatro: fomentar la producción de contenido digital multilingüe dirigido a los jóvenes, que utilice los medios modernos para difundir la cultura de la convivencia y la ciudadanía en un lenguaje científico contemporáneo.
Veinticinco: apoyar los derechos del pueblo palestino a vivir en paz y seguridad en su tierra de acuerdo con los tratados internacionales emitidos al respecto.
Veintiséis: apoyar los esfuerzos internacionales para preservar la custodia de Omar y el patrimonio de los musulmanes y protegerlo de las prácticas del ente sionista usurpador.
Veintisiete: cuidar de los principios de la discrepancia jurídica y difundir la cultura de la integración entre las escuelas jurídicas y las opiniones jurídicas, aunque no sean de las escuelas reconocidas.
Veintiocho: volver a estudiar la ciencia del discurso con un enfoque en los objetivos y metas, sin provocar disputas.
Veintinueve: dirigir a los creadores de dramas televisivos árabes sobre la necesidad de apoyar los valores de la ciudadanía y la convivencia en las producciones dramáticas.
Treinta: ampliar el alcance de los estudios semióticos para analizar el discurso dramático y su relación con la conciencia colectiva.
Y al final, alabamos a Allah, el Altísimo, por Su gracia se logran las buenas acciones, a Él le pertenece la alabanza en esta vida y en la otra, y le pedimos a Él, el Altísimo, la continuidad del éxito y la rectitud, y gracias a ustedes, y que la paz y la misericordia de Allah sean con ustedes.